Sergio Ramos y el teatro del bueno para evitar la segunda amarilla

Sergio Ramos no es el primero ni será el último jugador de fútbol al que una buena repetición de la jugada deja en evidencia. Es lo que un polémico entrenador de cuyo nombre no quiero acordarme bautizó como “teatro del bueno”.

En este caso, durante el partido que enfrentó al Español con el Real Madrid, se pudo ver el buen maridaje entre Sergio Ramos y el teatro del bueno.

Corría el minuto 25 del encuentro cuando Sergio Ramos desvía un disparo a puerta del Español y cae fulminado al suelo quejándose de un pelotazo en la cara. Nadie de queja. Pero la repetición de la jugada no deja lugar a la duda… han sido manos clarísimas… ¡y el respetable aplaude por tan notable actuación!

De haber visto el árbitro la jugada (o si el jugador no hubiese tirado de método Stanislavski) esa acción habría supuesto su expulsión por doble amarilla.

Sergio Ramos y el teatro

Hamit Altintop ¿Piscinazo o cazado por un francotirador?

Tema resuelto: piscinazo. Si, Piscinazo descarado y sin miramientos, teniendo en cuenta que los defensores ni lo tocan (y que de hecho están a un metro o más del jugador del Real Madrid).

Puede que la acción de Altintop estuviese motivada por la desesperación de la muy probable eliminación de Turquía (recordemos que Altintop, nacido en Alemania, está nacionalizado turco, por lo que defiende los colores de Turquía).

Para su pena (pero en favor del fairplay) este simulacro de penalti no coló (a pesar de las expresivas quejas del jugador alzando los brazos al cielo).

Al final Turquía perdió el partido por un contundente 0 a 3 frente a Croacia.

Simulación de agresión

En el mundillo del fútbol hay muchos jugadores tramposos y espabilados que intentan engañar a los sufridos árbitros (por si no lo tenían suficientemente complicado) con simulaciones de faltas y agresiones que buscan penaltis o tarjetas injustificadas.

Eso lo tenemos más o menos claro todo el mundo… pero lo de este vídeo es de otra dimensión :D

Por lo que sabemos esto sucedió en un partido del campeonato sudamericano Sub20 que enfrentaba a la selección de Chile contra la selección de Ecuador.

En el minuto 31 de dicho partido, el jugador chileno Brian Carrasco, una de los jugadores más destacados de los rojos, intentó engañar al arbitro de esta curiosa y vergonzante manera (pero innegablemente desternillante).