Las leyes de la estupidez humana

Carlo M. Cipolla, un profesor de la Universidad de California en Berkeley, publicó en 1976 un ensayo en el que nos exponían las leyes fundamentales de lo que él definía como nuestra mayor amenaza existencial: la estupidez humana.

  • Ley 1: Subestimamos el número de individuos estúpidos en circulación.
  • Ley 2: La probabilidad de que una persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona.
  • Ley 3: Una persona estúpida es una persona que causa pérdidas a otras personas sin obtener ningún beneficio, incluso incurriendo en pérdidas.
  • Ley 4: Las personas no estúpidas siempre subestiman el poder perjudicial de los individuos estúpidos.
  • Ley 5: Una persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa.

las leyes de la estupidez humana

No beber esta agua

Un buen detalle que intenten poner freno a la tentación de echar un trago de agua de un urinario (o mingitorio). Un cartel ciertamente imprescindible.

no beber esta agua

Afinando el afeitado… ¡con fuego!

Hay ocasiones en que la gente hace cosas que bien podrían rallar la estupidez. Un ejemplo de esto sería escupir líquido inflamable ante una llama cuando no se tiene ni idea de como se hacer estas cosas. Obviamente el fail es inevitable.

Por suerte la presencia de una cámara nos garantiza que este momento (y esta demostración de lo que no se debería hacer) permanecerá imperecedero (en forma de vídeo) en las redes sociales (y en gifs animados en otros muchos sitios) para que las generaciones futuras aprendan y eviten cometer los mismos errores.

Ah, eso si… a este señor el bigote le quedó la mar de fino

xD

Andrés Calamaro en Buenafuente: avergonzado por la abolición del toreo en Cataluña

Solo un par de fragmentos de las perlas que el famoso artista argentino soltó en el programa de Andreu Buenafuente (BNF) hace ya algún tiempo, pero con la que esta cayendo merece la pena recuperar estas declaraciones.

«Estoy un poco avergonzado por aquello de mi compatriota que juntó firmas para abolir esta tradición noble de mirar a los ojos a la eternidad, el arte y la muerte, las corridas de toros, que un argentino colabora para hacer desaparecer en la nación, en Cataluña. Falta que un uruguayo vaya a Valencia a prohibir la paella»

«Con solemnidad y no sin cierto pesar, renuncio con el estado televidente español de testigo a mi status de progre, sospechado de rojo y libre pensador. Renuncio a la progresía porque quiero corridas en Cataluña, quiero correrme en una Fiesta de arte y muerte, verte correrte de buena suerte, y es más, quiero que vuelva José Tomás en Barcelona de nuevo y no me muevo de mi respeto a las tradiciones y que los papelones los haga mi compatriota que juntó cuarenta firmas por la derrota de esta fiesta que pintaron Goya y Picasso y por si acaso no quedó claro, le aclaró mi buen Andreu, que hago culto por la libertad de culto y si prohibir es progesía y el progre es rabioso anti rojo, mi antojo es renunciar al progresismo ahora mismo. ¡Toros sí!».

Aquí faltó que Buenafuente le ofreciera un refrigerio a base de sangre de chimpancé y unos canapés de feto de delfín.

Si, es Andrés Calamaro, no un ridículo imitador ni el mismísimo Gañan.