El coche más caro del mundo: un Ferrari 250 GTO de 1962

Seguro que alguna vez te has preguntado cual es el coche por el que se ha pagado más. Si te preguntaran una cifra seguro que te quedarías corto… porque no nos engañemos, pagar la friolera de 28 millones de euros por un coche es una auténtica locura.

Una locura, eso si, al alcance de personajes como el multimillonario Craig McCaw (un magnate norteamericano de las telecomunicaciones). A este tipo no le tembló la mano al desembolsar tamaña cantidad por un Ferrari 250 GTO del año 1962.

Parece ser que este bólido fue fabricado para que el británico Stirling Moss compitiese en las 24 horas de Le Mans, aunque por lo visto diversos problemas forzaron un cambio de planes (al final lo pilotó Innes Ireland).

El Ferrari 250 GTO, del que solo se construyeron 39 ejemplares, es el modelo más cotizado de la prestigiosa marca italiana.

Un caballo cocea un Ferrari 458 en China

Nada podía hacer pensar al propietario de ese Ferrari 458 que su flamante vehículo acabaría siendo pateado por un caballo cerca de la Expo Mundial en Shanghai.

Porque los caballos no entienden de clases sociales ni de tipos de coche. A ellos les da igual que tengas un Ferrari, que un Lamborghini Aventador o un Ford Fiesta renqueante de 15 años o más… si hay que lanzar una coz, se lanza (que, a fin de cuentas, ellos estaban trotando por este mundo mucho antes que esas extrañas y apestosas bestias metálicas).

En cualquier caso (y para alegría del jinete) parece que los daños no fueron de consideración, ya que la coz impactó sobre el reborde que hay justo encima de la rueda… aunque ya sabemos que cambiar el cenicero de un coche de estos no esta al alcance del sueldo del común de los mortales… de los mortales que tienen sueldo, claro.

8 Ferraris, 1 Lamborghini y 2 Mercedes destrozados en un accidente múltiple en Japón

Japón ha vivido en las últimas horas el que posiblemente podría ser el accidente de tráfico más caro de la historia (en precio de los vehículos implicados).

Un total de catorce coches de gama alta, entre ellos un montón de Ferraris, Lamborghinis y Mercedes colisionaron entre ellos en una autopista nipona.

La velocidad (¿cómo no?) y la perdida de control del vehículo por parte de uno de los conductores se contemplan como los desencadenantes de este sorprendente y singular accidente múltiple.