El tobogán japonés solo para valientes

Si a un largo y empinado tobogán japonés le sumamos un día de lluvia, tenemos la combinación perfecta.

Perfecta para que un grupo de temerarios adolescentes se deslicen por el tobogán a gran velocidad y vean como la zona de “frenado” resulta absolutamente insuficiente.

Una aventura irresistible para cualquier valiente sediento de emociones (con el añadido de ser gratuitas). Aunque me temo que más de unos pantalones habrán pasado a mejor vida después de un aterrizaje forzoso en este fabuloso tobogán japonés.

Entrenando en el parque

Viendo el video de Erik Mukhametshin que ha posteado mi colega marius, me he acordado de un vídeo que vi hace ya tiempo. La relación que he encontrado es que, los practicantes de parcour, tienen un estado físico y mental que los hace “especiales”. Bajo mucho entrenamiento tanto físico como psicológico, son capaces de hacer las más variopintas piruetas, moviéndose por el aire como si la gravedad para ellos no existiera.

Y en el vídeo que os presento a continuación, para este señor parece que la gravedad tampoco cuenta. Sometido a un durísimo y autoexigido entrenamiento, es capaz de realizar las flexionas más “raras” e imposibles que jamás he visto.