Prohibido mear de espaldas

Hay gente que tiene la extraña obsesión de intentar impedir que las personas con un don cuasi-sobrenatural puedan llevarlo a cabo con libertad. Veamos por ejemplo el siguiente cartel: Prohibido mear de espaldas.

¿Por qué? ¿Por qué tanto odio a lo diferente? ¿Alguien se hace una idea de lo complicado que es mear de espaldas? ¿Es que acaso hacerlo de frente garantiza mucho mejor índice de acierto? Seamos realistas, por favor.

Los hay que ni sentados consiguen un 100% de éxito en ese menester que todo humano acostumbra a practicar varias veces al día. ¿Y la vamos a tomar con el valiente que se atreve a quedar el mismo rociado por su temeridad? Yo creo que se les debería reconocer el valor (y su habilidad si logran su objetivo).

prohibido mear de espaldas

Pues nada, si tienes insólita habilidad de mear de espaldas y ves este cartel debes contenerte y hacerlo de la forma vulgar. Como los muggles.

Futuros delincuentes

Los hay que empiezan rompiendo las reglas desde muy pequeños. Algunos, incluso, se vanaglorian de sus gestas subiéndolas a Internet. Son los futuros delincuentes. Avisado estás.

futuros delincuentes

Una prohibición tranquilizadora

Las prohibiciones, por lo general, no suelen gustar a la gente. Aunque los ciudadanos empezamos a acostumbrarnos a prohibiciones cada vez más peregrinas (y algunas de ellas ciertamente dictatoriales), existen otras que pueden llegar a hacerte sentir cierto alivio.

Sin ir más lejos sirva como ejemplo el siguiente cartel. Aunque de lejos bien podría parecer (por aquello de la Z) un parking para zombies (o caminantes, aunque nunca infectados), la cosa parece mas bien confusa.

Por un lado parece una advertencia a los viandantes por gas, aunque por otro lado podemos ver claramente que se trata de un cartel que prohíbe explícitamente “penetrar a personas no autorizadas“.

Es lo que diríamos una prohibición tranquilizadora. Todo un detalle.

una prohibición tranquilizadora

La ministra de Cultura evita responder sobre “el Toro de la Vega”

Parece que la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, está dando [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] en el cargo con una nueva demostración de su (en mi opinión nula) valía como gestora y política.

En esta ocasión podemos ver como, de forma cobarde, esquiva las preguntas del colaborador del Intermedio Gonzo sobre la celebración de la infame “festividad” de Tordesillas conocida como “el Toro de la Vega“.

Tampoco perdió ni un segundo para contemplar las sangrientas imágenes en el iPad que el periodista le mostraba y en las que se podían ver las consecuencias de lo que su gobierno, su desidia y una tradición medieval causan año tras año.