Le retiran la medalla de bronce a un corredor tras admitir que…¡había tomado un autobús!

Rob Sloan, con su ejemplo, nos ha dado una importante lección: “donde tus piernas no puedan llevarte, puede que si lo haga un autobús“.

Aunque en su caso ni esta astuta maniobra le sirvió para ganar la maratón de Kielder, Inglaterra. Solo hay que ver como está el tráfico y lo que les cuesta a los autobuses cumplir sus horarios. Pero si fue suficiente la triquiñuela para adjudicarse (por la patilla) una meritoria medalla de bronce por cruzar la meta con un tiempo de 2 horas y 51 minutos.

Pero claro, siempre hay gente aburrida dispuesta a hundirle el día a uno. Algunos corredores, exhaustos al llegar a meta, se sorprendieron de ver a un exultante Sloan teletransportado por arte de magia delante suyo. De hecho ninguno de ellos recordaba haber sido adelantado por el “pillo” corredor británico.

Después de hacerse un poco el ofendido y montar el numerito de rigor Sloan acabó admitiendo que se había montado el un autobús puesto por la organización para llevar al público a lo largo del recorrido hasta la zona de llegada.

Si es que se pilla antes a un mentiroso (y tramposo) que a un cojo ¿no?

Visto en | Menéame
Fuente | http://www.bbc.co.uk/
Para las dudas entre “la maratón” y “el maratón” | http://www.blogolengua.com

Mourinho declara que, en el caso del dedo en el ojo, actuó con “naturalidad”

En lo que pasa cuando “castigas” una agresión en toda regla con una palmada en la espalda: al final el agresor se envalentona y se justifica con argumentos tan pueriles como la propia agresión.

Jose Mourinho (a.k.a Mou, The Special One), actual entrenador del Real Madrid, fue sancionado con dos partidos de suspensión en “finales de la Supercopa de España” y una multa irrisoria de 600€ (y otros 180€ a pagar por el club blanco).

Habría sido de justicia soltar una batería de “carcajadas en lata” y la banda sonora de Benny Hill en el momento de pronunciar la “sentencia”. La habría hecho más auténtica.

Después de que la institución que preside Florentino Pérez ejerciera toda la presión necesaria (y con la desinteresada ayuda de los organismos sancionadores del fútbol español) el insólito dedo en el ojo a Tito Vilanova, que dio la vuelta al mundo para vergüenza de quien conserve un poco de esta emoción humana, quedó a la altura de anécdota con la que sacar pecho y marcar paquete por parte de los más Mourinhistas.

Con dos cojones. Eso si… si al hijo de uno de estos le meten el dedo en el ojo en un partidillo de alevines habría que agarrarlo y amarrarlo para que no le metiera dos hostias al niño, al árbitro, al entrenador y al padre. ¿O no?

Fruto de consentir semejantes desfachateces surgen declaraciones de tan mal gusto como las que el entrenador portugués expuso en una entrevista concedida al diario turco Hurriyet. En ella, y muy lejos de lamentar su acción, afirma que actuó reaccionando a una provocación anterior: “El fútbol significa emoción y a veces te provocan. En algunas ocasiones reaccionas y en otras no. Pero en el caso que nos ocupa, ellos nos provocaron. Sí, pude haber actuado mal, pero actué de forma natural.”

¡Agárrense los machos!

Cuesta entender que conexiones neuronales llevan a una persona a pensar de esta manera tan peculiar, pero quizá esta otra parte de la entrevista puede ayudarnos un poco a conocer a este singular personaje: “Ellos se ven a sí mismos como iconos del fútbol y ellos me miran y ven también a un icono del fútbol. Me ven igual que a ellos. No es fácil manejar un vestuario así si no eres un icono del fútbol, no hay diferencia en el estatus entre ellos y yo“.

En fin, que si todo esto del fútbol es un show y un teatro, no me extraña que este tipo sea el “number one”. Eso si, en lo que a fútbol refiere, los números hablan por si mismos.

Carta abierta de Jose Mourinho pidiendo disculpas al madridismo

Que Jose Mourinho es un hombre de ideas claras y férrea persistencia no se lo puede negar nadie. Lejos de arrepentirse de sus acciones en la final de la Supercopa de España parece acabar sacando pecho y marcando paquete.

Justo después de que se confirmara la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) abrió un expediente disciplinario al entrenador del Real Madrid, José Mourinho, y al asistente técnico del F.C. Barcelona, Tito Vilanova (Pito ‘el desconocido’, según Mou), y después de que se rumoreara que el portugués, descontento (supuestamente) por el poco apoyo recibido de la directiva merengue, amenazaba con abandonar el club blanco, “The Special One” se ha desmarcado de todo con esta carta abierta en la que pide disculpas a la afición madridista (y únicamente a esta).

“Solo quien no me conoce puede soñar, inventar o creer que pueda marcharme ahora del Real Madrid…

Me parece que mucha gente se quedó impresionada con la calidad del fútbol demostrado por el Real Madrid en esta pretemporada, y sería para ellos una sorprendente noticia que yo abandonara el club ahora. ¡Imposible!

Tengo un presidente fantástico, con una gran inteligencia, y al que además me une una gran amistad. Y tengo también un director general que trabaja para el club 24 horas al día, por lo que siento que mi motivación es enorme y mi madridismo mucho más grande que el de algunos pseudomadridistas…

No me marcho. Seguro. ¡Segurísimo!

Y quiero dirigirme al madridismo para disculparme ante él, y solo ante el madridismo, por mi actitud en el último partido. Algunos están más adaptados que yo a la hipocresía del fútbol, lo hacen con la cara escondida, con la boca tapada y en lo más profundo de los túneles.

Yo no aprendo a ser hipócrita. Ni aprendo ni quiero.

Un abrazo a todos y nos vemos mañana en el Santiago Bernabéu”.

José Mourinho

En fin, otro episodio esperpéntico protagonizado por este personaje que ha conseguido (él solito) llevar la rivalidad de Barça y Madrid a cotas muy poco recomendables.

Simulación de agresión

En el mundillo del fútbol hay muchos jugadores tramposos y espabilados que intentan engañar a los sufridos árbitros (por si no lo tenían suficientemente complicado) con simulaciones de faltas y agresiones que buscan penaltis o tarjetas injustificadas.

Eso lo tenemos más o menos claro todo el mundo… pero lo de este vídeo es de otra dimensión :D

Por lo que sabemos esto sucedió en un partido del campeonato sudamericano Sub20 que enfrentaba a la selección de Chile contra la selección de Ecuador.

En el minuto 31 de dicho partido, el jugador chileno Brian Carrasco, una de los jugadores más destacados de los rojos, intentó engañar al arbitro de esta curiosa y vergonzante manera (pero innegablemente desternillante).