La importancia de unos pocos centímetros

Hay que ver lo importantes que pueden llegar a ser unos pocos centímetros. En el siguiente vídeo, sin ir más lejos, significan la diferencia entre la vida y la muerte. Es la constatación de la tremenda importancia de unos pocos centímetros.

Observa como la furgoneta fuera de control pasa a escasos centímetros de varias personas antes de estrellarse contra otro vehículo. ¿Podemos decir que estas personas son realmente afortunadas?

Ellos quizá habrían preferido la suerte en forma de premio en el Euromillones, pero no hay duda de que este accidente podía haber acabado de forma mucho más dramática.

Desprendimiento de rocas en Taiwán

El siguiente vídeo corresponde a lo ocurrido en Taiwán el pasado 31 de agosto de 2013. Un desprendimiento de tierra hizo que una enorme piedra cayese de la montaña directamente sobre la carretera.

La fortuna quiso que uno de los coches sorprendidos por el desprendimiento quedase a apenas un metro de la pesada piedra. De hecho se puede ver como la fuerza de los cascotes empuja lo suficiente al coche como para que luego, tras evitar milagrosamente un nuevo giro de catastróficas consecuencias, la roca queda asentada justo al lado del coche blanco.

Muy mala suerte que te pille un desprendimiento así, aunque los ocupantes del coche no podrán negar que ese día volvieron a nacer.

Una chica con mucha suerte

Por muy poco no hubo que lamentar un desgraciado accidente. Este chica puede considerarse afortunada por haber salido indemne de esta situación que viene a demostrarnos empíricamente que, con la carretera nevada o helada, no es muy recomendable pasarse con la velocidad

Unos peatones con mucha suerte

Un grupo de peatones cruzaba un paso de cebra cuando se produjo un brutal accidente entre un Mazda y una furgoneta Peugeot. A causa del impacto uno de los vehículos sale girando sobre si misma como una peonza y acaba encima de la acera… pero por puro milagro ninguno de los peatones sale dañado de gravedad.

Especial fortuna tuvo una de las chicas que cruzaba la calle. Tal y como se puede ver en el vídeo los giros de la furgoneta hicieron que tan solo la rozara.

Por lo que a los vehículos se trata, el conductor de la furgoneta pudo salir por su propio pie tras el accidente. Desconocemos los daños que sufriría el conductor del Mazda, aunque parece que debió ser el que llevó la peor parte.