El tonto de la motosierra

El tonto de la motosierra está a punto de aprender ciertos principios básicos de la física. Esperemos que el tortazo no fuera de “gravedad” xD

el tonto de la motosierra

¿Golpearse en la cabeza le hace a uno más tonto?

Pues no lo sabemos, pero todos los indicios parecen apuntar a que… ¿si? Y si es así… ¿Cuántas veces habría que darse en la cabeza para llegar al nivel de tontuna de algunos de los lumbreras que actualmente dirigen el país (España)?

Aunque echando la vista atrás la cosa tampoco es que mejore demasiado…

Pero seamos justos, porque no solo de tontuna se nutren estos energúmenos ¿eh? Que va. Para poder chupar tanto del bote también hace falta tener muchos amigos que te enchufen en todos lados… y quien tiene un amigo tiene un tesoro ¿no?

Pues eso, que se dieron un montón de veces en la cabeza, vamos.

chaval coscorron

Cómo autoatropellarse con una moto

Lo que ha priori puede parecer imposible no lo es en absoluto cuando se pone una mente lo suficientemente perturbada a pensar en ello.

¿Puede alguien ser atropellado por una moto que “él mismo” conduce? Uhm… se hace difícil de creer verdad?

Pues este lumbreras nos demuestra empíricamente que la tontuna humana no tiene límites.

Las armas las carga el diablo

Este tipo no olvidará fácilmente el día en que una bala le pasó a escasos centímetros de su cabeza. De hecho el disparo se produjo a causa de su propia estupidez, pero el destino quiso darle una nueva oportunidad.

A una visera de distancia de la muerte… ¡brrr! ¡Hay que ser tontaco para hacer eso con una escopeta cargada! Y es que las armas las cargará el diablo, ¡pero a veces las utilizan estúpidos (con suerte en este caso)!

Aunque también los hay que afirman que es un Fake como una catedral… ¿A ti que te parece?

El problema añadido de ser idiota y robar un coche

El individuo protagonista de la siguiente noticia (el tal Rodney, de 29 años) debe ser soberanamente idiota para haber llevado a cabo lo que narra el atestado policial.

Por lo visto este muchachote robo un vehículo y luego se detuvo un momento a preguntar, ya que no se aclaraba con la dirección a la que quería ir, a un atento señor policía que, como se podía esperar, procedió a su detención.