Este mendigo, que pide limosna por las calles de una ciudad de China, tenía su papel muy bien aprendido hasta que desvelaron su secreto. El truco del mendigo consistía en aparentar tener ambas piernas amputadas. Un sencillo artificio que, sin duda alguna, incrementaba la recaudación al final del día.

En el siguiente vídeo podrás comprobar como se las ingenió para engañar a todos menos al avispado transeúnte que desbarató la pantomima.

El derrotado pillo, inmovilizado por su propia treta, tuvo que irse calle abajo arrastrándose sobre su carrito y con un aspecto bastante poco digno.

El truco del mendigo