Uno de los finales de partido de fútbol más dramáticos de la historia

La segunda división del fútbol inglés vivió uno de los momentos más dramáticos de la historia del fútbol. Sucedió en la victoria del Watford sobre el Leicester City que le ofrecía acceso al playoff de la Championship y la oportunidad de acabar en la Premier League.

Ya metidos en el tiempo de descuento, el Watford necesitaba un gol para poder obtener su objetivo, pero en su lugar el árbitro les señaló un penalti en contra. Milagrosamente (para sus intereses) su portero, el español Manuel Almunia, detuvo el balón por dos veces (el penalti y el posterior remate a boca de cañón) y tras un despeje a la desesperada llegó el gol de Troy Deeney, al que siguió una invasión de campo masiva para festejar el inesperado prodigio.

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